1. EL INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN E INTEGRACIÓN SOCIAL DEL ESTADO EMPTY DE OAXACA

Después del análisis de los materiales didácticos que desde hace más de cuatro décadas se vienen empleando para la enseñanza del español a los indígenas de nuestro país, pudimos comprobar que la impresión que habíamos tenido sobre su ineficacia era demostrable por vías científicas. Así, la tarea, iniciada años atrás, de elaborar un método que tomara en cuenta los avances de la lingüística aplicada a la enseñanza de segundas lenguas y que pudiera ser capaz de sustituir a los materiales vigentes, resultó oportuna.

Cuando elaboramos el método sabíamos que se necesitaba un medio adecuado para aplicarlo eficazmente. Nació, así, el Instituto de Investigación e Integración Social del Estado de Oaxaca.

Dicho instituto fue fundado por ley estatal mediante el “Decreto número 68 de la H. XLVII Legislatura del Estado Libre y Soberano de Oaxaca, precedido de la Exposición de Motivos del C. Gobernador Constitucional; publicado en el número 31, tomo LI, del Periódico Oficial de esta propia entidad, fechado el 2 de agosto de 1969”:

Exposición de Motivos

Después de un sondeo sociocultural en territorio del estado, ha quedado al descubierto que, muy a pesar de los esfuerzos hechos hasta ahora, persiste una grave fragmentación social que se traduce en un lamentable, a veces doloroso aislamiento o marginalismo, de grandes núcleos de población.

La productividad de estos grupos es cada vez menor en relación con el avance de la economía nacional, circunstancia que los empuja día con día a planos en donde la miseria, la insalubridad y la ignorancia alcanzan grados positivamente críticos.

Por otra parte, el gran número de razas y lo abrupto e incomunicado del suelo oaxaqueño son factores que acentúan en nuestra entidad una diversificación asombrosa de tradiciones, costumbres, idiomas, etc. [...]

Abatir el aislamiento y el marginalismo, elevar las condiciones económicas del pueblo todo de Oaxaca, luchar denodadamente en contra de la insalubridad y de la ignorancia, forjar en nuestra entidad una conciencia colectiva mediante el uso del idioma castellano, constituyen tareas inaplazables.

La urgencia no debe significar precipitación. Debe procederse aceleradamente, al ritmo de nuestro tiempo, pero sin tanteos ni improvisaciones.1

Por supuesto, no se abrigó jamás la esperanza de que el Instituto —ni éste ni otros— resolviera el problema de Oaxaca, esencialmente de orden económico y cuyas raíces calan en la profundidad de los siglos. No, el problema es de tal seriedad que reclama medidas a nivel político superior y no sólo concierne a esta entidad, sino a otras, y al país en general: es un problema palpitante, una bomba de tiempo que no debe contemplarse inconscientemente. Sin embargo, el IIISEO, por un lado, representa la conciencia exigida y, por otro, ofrece un intento de planeación lingüística, entendida como una parte muy importante del problema de integración. Creemos firmemente que la integración puede darse por el camino del respeto entre las culturas en contacto. La historia ya nos ha dado prueba de ello, y, por fortuna, tenemos en la actualidad un ejemplo precisamente en el estado de Oaxaca. ¿Quién podría dudar de la integración de la zona del Istmo de Tehuantepec? Que se usen más o menos los trajes regionales, que se baile -en el mundo juvenil- ya menos la zandunga, no son rasgos de pertinencia suficiente como para negar el espíritu autóctono que vibra en el ambiente todo. Las costumbres que devienen normas de conducta no son totalmente peculiares del mundo occidental; la lengua indígena no se ha dejado apagar, y los hablantes, niños y adultos, denotan un señalado orgullo de su bilingüismo; un 65% del pueblo es bilingüe. En resumen, queremos propiciar conscientemente este tipo de integración; que el pueblo se sienta y actúe orgulloso de su etnia y seguro de su mexicanidad, como intelectuales y artistas de la talla de Andrés Henestrosa y Francisco Toledo.

¿Y qué puede hacer un instituto como el IIISEO para lograr una integración semejante? Quizá poco; el Istmo no necesitó de ningún organismo de este tipo para alcanzar un alto grado de integración; fueron circunstancias, básicamente, de orden económico las que ahí actuaron. Pero el IIISEO sí puede preparar a un grupo de indígenas bilingües en especialidades diversas, todas encauzadas al problema de integración planteado sobre bases científicas, para que en un futuro —si no inmediato, sí próximo- los grupos étnicos puedan, por sí mismos, apuntar las mejores soluciones para alcanzar este objetivo, no obstante lo adverso —muchas veces— de las circunstancias. Por ello en el IIISEO, junto a la docencia se debe impulsar la investigación, que implica no sólo la búsqueda, sino la retroalimentación de la teoría y la práctica. La estructura académica del IIISEO queda ilustrada, enseguida, con el esquema de su pirámide educativa.

Cada uno de los niveles educativos de la estructura académica está reconocido oficialmente por la Secretaría de Educación Pública, de manera que los alumnos que determinan no continuar sus estudios en el IIISEO, quedan incorporados a ciclos terminales de estudio que les permiten, si lo desean, proseguir su capacitación profesional en otras instituciones. Este sistema nos garantiza que quienes permanecen en el Instituto están realmente interesados en el problema de integración social.

Promotores. Hasta la fecha han salido seis generaciones de promotores, que comprenden, en su totalidad, 405 egresados. Su trabajo de campo fue organizado por el Departamento de Investigaciones del propio IIISEO. El material que los promotores manejan fue diseñado por los investigadores y cubierto por aquéllos en sus comunidades de origen, donde desempeñan su trabajo. Debemos tomar en cuenta que tanto la breve y acelerada preparación del promotor —sólo un año escolar a nivel posprimario—, como las condiciones inhóspitas en que labora, limitan en gran medida la realización de su tarea. Sin embargo, se señalan rumbos y se recogen y evalúan experiencias.

Como punto de partida de la fase práctica de nuestro proyecto de planeación lingüística, los promotores inician su labor, en sus respectivas comunidades, con un grupo de niños a quienes aplican el Método audiovisual para la enseñanza del español a hablantes de lenguas indígenas, elaborado por el IIISEO con la participación de El Colegio de México (Cf. capítulo 2). Con ello aspiramos a que los niños indígenas, al ingresar en la Escuela Primaria, puedan tener acceso a los libros de texto -por supuesto escritos en español— que se les distribuyen oficialmente. Los promotores realizan diversas actividades tendientes a suplir, de alguna manera, la educación preescolar que, desafortunadamente, no llega a esas zonas marginadas. Dado que en su programa de estudios contaron con una serie de cursos de zootecnia, agricultura, construcción, mejoramiento del hogar rural, etc., están en condiciones de fungir como agentes de cambio de la comunidad en general.

Técnicos auxiliares en integración. 28 promotores, después del tiempo de trabajo requerido en las comunidades, han vuelto a la institución a continuar sus estudios a nivel de secundaria y han egresado con el grado de técnicos auxiliares en integración. Su labor consiste en dar asesoría a los promotores de su región. Asimismo reportan una serie de datos de sus experiencias en el campo, que permiten la continuidad de las investigaciones.

Profesores de educación básica para la integración. En el nivel de bachillerato, han egresado cuarenta profesores para incorporarse a las tareas docentes de las comunidades de donde proceden, de manera que la instrucción primaria en las zonas indígenas se lleve a cabo en el marco de la integración social.

Licenciados en integración social. Han egresado treinta licenciados que realizan sus labores profesionales en instituciones educativas, particularmente de carácter técnico, colindantes con las zonas indígenas; de esta manera, su labor de docencia e investigación está abocada a la integración de los grupos étnicos.

Maestros y doctores en integración social. Un grupo interdisciplinario de profesionistas —médicos, pedagogos, sociólogos, ingenieros, lingüistas, antropólogos- han cursado estudios de maestría en integración. Algunos de ellos forman parte del cuerpo docente del Instituto.

1 Para una mayor informacion de todo lo referente al IIISEO, vid. Folleto del Instituto de Investigacion e Ingegracion Social del Estado de Oaxaca.

Additional Information

ISBN
9786076283516
MARC Record
OCLC
1056780274
Pages
283-291
Launched on MUSE
2019-09-06
Language
Spanish
Open Access
Yes
Back To Top

This website uses cookies to ensure you get the best experience on our website. Without cookies your experience may not be seamless.