2. CLASIFICACIÓN Y DESCRIPCIÓN DEL MATERIAL REUNIDO

Tras una minuciosa recopilación de los materiales,1 nos abocamos a la tarea de seleccionarlos. En una primera ojeada, advertimos que no todos respondían directamente al interés que anima esta etapa de nuestra investigación, a saber: la evaluación de las unidades didácticas dirigidas a la catellanización de los hablantes de lenguas indígenas. Sin embargo, no consideramos conveniente eliminar de nuestro corpus inicial aquéllos que, si bien no presentan claramente explicitada esta finalidad, pueden relacionarse íntimamente con nuestro trabajo, sea porque representan una etapa en el proceso de castellanización (alfabetizar en las lenguas indígenas o en español), sea porque están destinados a reforzar el conocimiento del español adquirido con anterioridad.

Finalmente el corpus quedó integrado por 883 unidades didácticas elaboradas para los hablantes de 33 lenguas indígenas2 y publicadas entre los años 1935 y 1974. Este corpus comprende los siguientes tipos de materiales:

A. Cartillas y métodos (471 unidades)

B. Cuentos bilingües (230 unidades)

C. Folletos bilingüés (182 unidades)

(Vid. apéndice, cuadro núm. 1)

Si bien es cierto que los cuentos y los folletos bilingües, por su misma presentación en español y en lengua indígena, pueden vincularse con el presente trabajo y servirnos de interesante complemento de nuestra evaluación, las cartillas y métodos, por estar destinados a la enseñanza de la lengua, constituyen el cuerpo medular de esta parte de nuestro estudio. Bajo este rubro, además de considerar las cartillas de alfabetización y castellanizarón dirigidas a los hablantes de alguna lengua indígena en particular y los métodos elaborados para la castellanizarón de los hablantes de lenguas indígenas en general, hemos incluido aquellos materiales que, o bien integran un material auxiliar o complementario de las cartillas, como los cuadernos de trabajo, o bien tienen los mismos objetivos que ellas, como los alfabetos o los sintagmarios. Los alfabetos, según sus objetivos, pueden ser de dos tipos: a) los que pretenden, como punto de partida de un proceso de castellanizarón, alfabetizar en la lengua materna mediante la presentación, en palabras aisladas, de las diversas grafías latinas convencionalmente empleadas para representar cada fonema de la lengua indígena, y b) los que intentan enseñar a leer y a escribir en español y en la lengua nativa simultáneamente mediante la presentación del alfabeto de ambas lenguas en palabras aisladas. Por su parte, los sintagmarios, que también pretenden alfabetizar en español y en lengua indígena, se componen de diversos enunciados en la lengua materna con una traducción consecutiva al castellano. Aunque con los mismos objetivos, los alfabetos se diferencian de las cartillas en que introducen las grafías latinas para la alfabetización en español o en lengua indígena exclusivamente en palabras sueltas; y los sintagmarios, en enunciados aislados. Las cartillas, en cambio, si bien pueden presentar palabras y enunciados aislados, incluyen unidades mayores.

Todos los materiales que integran este grupo, sintetizado bajo el nombre de Cartillas y métodos, se han clasificado, según los objetivos que pretenden cumplir,3 en los seis grupos siguientes:

1. Alfabetización en lengua indígena. Las cartillas de este tipo pretenden enseñar a leer y a escribir en la lengua materna.

2. Alfabetización en lengua indígena y en español. Estos materiales se inician con lecciones para alfabetizar en lengua indígena, y posteriormente incluyen algunas lecciones en español.

3. Alfabetización en español y en lengua indígena. Estas cartillas tienen por objeto alfabetizar primero en español y después en lengua indígena.

4. Alfabetización bilingüe. En esta clase de materiales se enseña a leer y a escribir simultáneamente en español y en lengua indígena.

5. Alfabetización trilingüe. Estas cartillas pretenden alfabetizar en tres lenguas (mixteco, mazateco y español, y mexicano, español e inglés).

6. Castellanización oral. Las cartillas y métodos de castellanizarón pretenden enseñar oralmente el español. Las cartillas están dirigidas a los hablantes de una lengua indígena determinada; los métodos, a los hablantes de lenguas indígenas en general.

(Vid. apéndice, cuadro núm. 2.)

En los cinco primeros grupos, la alfabetización en español o en lengua indígena debe considerarse como un paso del proceso de castellanización, que es la finalidad última de las cartillas.

Estos materiales han sido descritos mediante una serie de datos que consideramos útiles para dar una visión general del material recopilado. (Vid. apéndice, cuadros núms. 3 a 8.)

Notas al pie

1 Fueron reunidos en las siguientes instituciones: Instituto Indigenista Interamericano, Instituto Lingüístico de Verano, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Instituto Nacional Indigenista, Secretaría de Educación Pública.

2 Es bien sabido que en muchos casos las lenguas indígenas presentan un número aún no determinado de variantes y que no se ha establecido todavía cuáles de ellas son variantes dialectales y cuáles alcanzan el nivel de lengua. En un informe expedido por el Instituto Lingüístico de Verano el 21 de agosto de 1975, en respuesta a una solicitud formulada por la Secretaría de Educación Pública, se dice que “el número de idiomas en México se calcula en 183”. En dicho documento se explica de qué manera define esta institución una lengua, como única, particular y diferente a las demás. “El criterio consiste básicamente en lo que se puede denominar ⪡inteligibilidad⪢. Si los habitantes de dos grupos o comunidades pueden entenderse bien usando cada uno su lengua vernácula, se considera a ambos como hablantes del mismo idioma (aunque sus grupos conformaran dos dialectos del mismo idioma). Si, por otro lado, dos individuos de diferentes comunidades intentan comunicarse uno con otro usando su lengua vernácula, y no logran entenderse, se consideran como hablantes de dos idiomas distintos [. . .]. Por lo general, es muy difícil distinguir el nivel de entendimiento entre dos grupos [. . .]. Los investigadores del Instituto Lingüístico de Verano han realizado pruebas para averiguar en una forma cuantificada y objetiva el nivel de entendimiento o inteligibilidad entre varios grupos. Las pruebas se realizan por medio de cuentos grabados, los cuales se tocan en un lugar distinto a donde fueron grabados. Por ejemplo, si los mixtecos del pueblo A no logran entender al menos un 80% de una cinta grabada en la lengua del pueblo mixteco B, ni éstos pueden entender los cuentos grabados por hablantes de A, entonces se considera que son dos idiomas diferentes”. Sin embargo, los materiales didácticos no presentan sistemáticamente las lenguas a las que se dirigen: algunos mencionan el nombre del lugar, pero no aclaran si se trata de una lengua o una variante dialectal; otros se destinan a una lengua como el mixteco o el zapoteco y no mencionan de cuál variante lingüística se trata, ni incluyen el lugar específico. En el presente cómputo nos hemos limitado a mencionar los nombres de las lenguas sin reparar en sus variantes dialectales o lingüísticas.

3 Cuando los objetivos no se manifiestan explícitamente en los prólogos de las unidades didácticas, los hemos inferido bien de la presentación de los materiales mismos, bien de los objetivos generales de las instituciones que los avalan.

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1. Presentación

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3. Evaluación externa

Additional Information

ISBN
9786076283516
MARC Record
OCLC
1056780274
Pages
109-111
Launched on MUSE
2019-09-06
Language
Spanish
Open Access
Yes
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