1. PRESENTACIÓN

Una lengua común. Ésta parece ser la única solución viable al ingente problema de la fragmentación lingüística —correlativa a la fragmentación social y al marginalismo económico. Diversos y aun contradictorios han sido los lincamientos políticos que a lo largo de nuestra historia se han seguido para establecer la comunicación: desde el tenaz aprendizaje de la lengua indígena como único medio eficaz de conquista espiritual por aquellos misioneros intrépidos de los albores coloniales, hasta el decreto de exterminio de las lenguas vernáculas en las épocas más recrudecidas del Despotismo Ilustrado: “todo para el pueblo pero sin el pueblo”; desde los intentos románticos por preservar las lenguas indígenas en los países de América que buscaban, convalecientes todavía de la independencia política, una independencia cultural que encontrara su identidad en las raíces precolombinas, hasta la silenciosa discriminación de las lenguas indígenas, tantas veces consideradas, peyorativamente, como “dialectos inferiores” de sociedades ágrafas; desde el ferviente deseo de integrar a los indígenas a la cultura occidental enviándoles, incluso indiscriminadamente, textos clásicos en lengua castellana, hasta los esfuerzos conciliatorios más recientes por enseñar español a las minorías étnicas a través de la alfabetización en lenguas indígenas.

Lo cierto es que la incomunicación persiste. A medida que el índice de monolingüis-mo indígena decrece en números relativos con respecto a la sociedad hispanohablante o bilingüe, asciende en números absolutos a causa de la explosión demográfica: en la actualidad hay más indígenas en México que los que había a la llegada de los españoles. Día a día, pues, es mayor el número de indígenas marginados en nuestro país, y día a día es más grave su condición marginal en tanto que va decreciendo su representatividad en el contexto de la cultura nacional.

La primera parte de nuestro trabajo finaliza con el señalamiento de una polémica franca y decidida que marca dos caminos disyuntivos para la enseñanza del español a nuestras minorías étnicas, y de la presencia, por primera vez en nuestra historia, de materiales didácticos elaborados específicamente para la castellanización de los indígenas: las cartillas. Nuestra investigación entra, ahora, en una segunda etapa: el análisis estrictamente lingüístico de estos materiales didácticos.

Hemos contraído la responsabilidad de preguntamos si los textos que se vienen aplicando a las minorías étnicas desde hace más de cuarenta años responden a una planeación lingüística que apunte a la real solución del problema: una lengua común. Sabemos, de acuerdo con Pit Corder, que en el nivel más alto las decisiones en materia de planeación lingüística son políticas y se toman por el gobierno o los ministerios, y de ahí, en el siguiente nivel, tales decisiones son puestas en manos de los especialistas. ¿Cuál ha sido, entonces, la política lingüística dictada por el gobierno mexicano en estas últimas cuatro décadas y en qué medida los materiales didácticos que se han elaborado responden a las directrices generales determinadas por dicha política?

Habremos de preguntarnos si puede hablarse de una coordinación sólida entre las diversas dependencias o instituciones que en México se abocan a la integración lingüística de los indígenas; si se han cumplido los convenios celebrados entre los organismos nacionales e internacionales en lo relativo a la enseñanza del español; si los materiales didácticos emanados de tales convenios responden a los objetivos últimos que pretenden cumplir las instituciones que los han elaborado. En una palabra, si ha habido en los últimos cuarenta años una planeación lingüística congruente y sistemática —acorde con los lineamientos gubernamentales—, basada en la permanencia de las lenguas indígenas y en la enseñanza de la lengua oficial que permita la comunicación, tan turbulenta en nuestra historia, entre los grupos étnicos y la sociedad nacional; en la inteligencia de que si bien el conocimiento del español no basta para la integración social de los indígenas, ésta no podrá llevarse a cabo sin la existencia de una lengua común.

La información editorial, científica y técnica que con minuciosidad hemos recabado de las cartillas y métodos reunidos, nos permitirá evaluar objetivamente: 1) si detrás de estos materiales puede advertirse una planeación lingüística congruente en lo relativo a la enseñanza del español a nuestras minorías étnicas, y 2) si desde un punto de vista lingüístico y pedagógico tales unidades didácticas pueden cumplir satisfactoriamente los objetivos que se proponen, a saber: la castellanización de los grupos indígenas de la República Mexicana, bien como tarea única y exclusiva, bien compartida con la alfabetización en lengua indígena o en español, tarea esta última que ha de entenderse, a juzgar por los prólogos de las cartillas y por las finalidades de las instituciones que las editan, sólo como un paso o una etapa en la enseñanza de la lengua nacional.

Para evaluar el primer punto hemos considerado las características “externas” de todas las cartillas y métodos: la lengua indígena a la que van dirigidas, la institución responsable de la edición, el año de publicación, el tiraje, el número de paginas y, en la medida de lo posible, el número de habitantes —particularmente de aquéllos en edad escolar— del lugar a que están destinadas, según los censos más próximos a su fecha de publicación. Tales datos nos permitirán medir la frecuencia, la divulgación y la intensidad de la enseñanza.

En lo referente al segundo punto —evaluar si los materiales didácticos son capaces de cubrir el objetivo de la castellanización—, hemos llevado a cabo la selección de una muestra representativa de las unidades didácticas del corpus en su totalidad. En cada una de las cartillas que la integran, analizaremos los siguientes elementos:

Los prólogos: qué objetivos anuncian en ellos los materiales didácticos, en qué bases teóricas se apoyan y cuál método de aplicación proponen; la distribución formal de la lengua, desde el punto de vista didáctico; la estructura de fase en algunos aspectos del sujeto y del predicado; el léxico tanto cuantitativa como cualitativamente; la temáticaen relación con el medio indígena y con la integración social. Finalmente, mostraremos la extrapolación de metodologías, verificada a lo largo de la investigación de los materiales, entre algunos estudios de lingüística descriptiva sobre las lenguas indígenas y ciertas cartillas elaboradas en las mismas lenguas.

Additional Information

ISBN
9786076283516
MARC Record
OCLC
1056780274
Pages
107-108
Launched on MUSE
2019-09-06
Language
Spanish
Open Access
Yes
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