Abstract

abstract:

In the 1960s, Miami began its transformation into a Latin city. When this transformation began, Spanish-speakers, primarily Cubans, clustered together in what is now known as Little Havana. At the time, the place between 37th Street and Highway 95 was full of low-income, multi-family homes, creating a perfect space for the incoming Cuban refugees to make their home. Because of their initial place-making as a community, Little Havana is now a thriving place known around the world as a Cuban cultural center. However, the mass exodus of Cubans entering Little Havana has slowed and more and more Latin people have settled into the area, changing the demographics and, inevitably, the culture of the place. Today, one can walk down the infamous Calle Ocho (8th Street) and enjoy Cuban culture with a side of Mexican, Peruvian, Puerto Rican, and others. In this article, we argue that this change in demographic representation is leading to a change in the community, which now does not identify solely as Cuban but as Latin—a more inclusive term — in an act of transculturation. We sought to discover, using semi-structured interviews and participatory mapping, how this change is affecting the overall cultural landscape of Little Havana.

resumen:

En la década de 1960, Miami comenzó su tranformación a una cuidad Latina. Cuando esta transformación comezó, hispanoparlantes, mayormente cubanos, se fueron agrupando en lo que hoy se conoce como Pequeña Habana. En ese momento, el lugar entre la calle 37 y la autopista 95 estaba lleno de viviendas multifamiliares de bajos ingresos, lo que creaba un espacio perfecto para que los refugiados cubanos que llegaban hicieran su hogar. Debido a su reconocimiento inicial como espacio creador de comunidad, la Pequeña Habana es ahora un lugar próspero conocido en todo el mundo como un centro cultural cubano. Sin embargo, el éxodo masivo de cubanos que ingresan a La Pequeña Habana se ha ralentizado y cada vez más latinos se han asentado en el área, cambiando la demografía e, inevitablemente, la cultura del lugar. Hoy, uno puede caminar por la infame Calle Ocho y disfrutar de la cultura cubana con toques de la mexicana, peruana, puertorriqueña y otras. En este artículo argumentamos que este cambio en la representación demográfica está provocando un cambio en la comunidad, que ya no se identifica únicamente como cubana sino como latina —un término más inclusivo— en un acto de transculturación. Buscamos descubrir, mediante entrevistas semiestructuradas y mapeo participativo, cómo este cambio está afectando el panorama cultural general de la Pequeña Habana.

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Additional Information

ISSN
1548-5811
Print ISSN
1545-2476
Pages
pp. 160-184
Launched on MUSE
2022-05-27
Open Access
No
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