Abstract

ABSTRACT:

In 1856, a former black militiaman named José Moreno applied for a teaching license from the Spanish colonial government in Cuba. His application touched off a firestorm of debate among white government officials over the issue of racial segregation in the nascent public school system. In the aftermath of a wave of antislavery and anticolonial rebellions, the official correspondence about the application reveals an interest in using segregationist educational policies to address growing white concerns about the place of people of color in Cuban society. Using as a case study the correspondence and paperwork generated by Moreno’s application, this article argues that the educational endeavors of people of color and the reactions from white officials reveal much about not only the emerging preoccupations of colonial functionaries but also about black people’s own vision of freedom and of Cuba’s future. After the devastating repression of the Escalera era, teaching gave people of color a way to recover social standing visà-vis Cuban society. In a newly established segregated public school system, teaching also became for them a way to articulate a racialized identity and to extend the benefits of literacy and knowledge to other people of color. José Moreno’s application to become a licensed schoolteacher thus challenged the trend toward the segregation and marginalization of free people of color.

RESUMEN:

En 1856, un antiguo miliciano de nombre José Moreno presentó ante el gobierno colonial cubano una solicitud de licencia de maestro. La solicitud desató, entre los funcionarios blancos del gobierno colonial de Cuba, una verdadera tormenta de debates sobre la segregación racial en el nuevo sistema de instrucción pública. La correspondencia entre estos oficiales demuestra su interés en utilizar las políticas segregacionistas educacionales para expresar sus preocupaciones sobre el lugar de la gente de color en Cuba a raíz de graves y recientes disturbios de índole anti-esclavista y anti-colonial. El presente artículo utiliza la correspondencia y papeleo oficiales generados por la solicitud de Moreno como un estudio de caso en el que proponemos que los esfuerzos educacionales de los afrocubanos nos revelan no sólo las inquietudes de los blancos sino también la visión de los negros sobre la libertad y el futuro de Cuba. A raíz de la devastadora ola represiva de la era de la Escalera, el magisterio les permitió a los hombres de color la recuperación de su estatus social dentro de la sociedad cubana. Operando dentro del nuevo, y segregado, sistema de instrucción pública, la enseñanza también les proporcionó un nuevo escenario para articular su identidad racial y para hacer extensivos a otras gentes de color los beneficios de la lectoescritura y el conocimiento. Así, la solicitud de Moreno y su petición de convertirse en maestro con licencia sirvió para impugnar las tendencias hacia la segregación y la negación de los derechos y privilegios de la población de libres de color.

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Additional Information

ISSN
1548-2464
Print ISSN
0361-4441
Pages
pp. 174-192
Launched on MUSE
2020-03-04
Open Access
No
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