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Reyes-Santos, Alaí. Our Caribbean Kin: Race and Nation in the Neoliberal Antilles. New Brunswick: Rutgers UP, 2015. 244 pp. ISBN: 978-08-1357-200-0.

En la última década una serie de importantes estudios sobre la literatura, cultura, historia y desarrollo de las ideas del Caribe y sus diásporas ha abierto la discusión a variedad de enfoques e intereses investigativos que han dinamizado las discusiones acerca de esta zona. Los trabajos de Yolanda Martínez-San Miguel, Jossianna Arroyo, José Buscaglia, Lorgia Peña, Cristina Venegas, Nelson Maldonado, Guillermina de Ferrari, Ada Ferrer, Jacqueline Loss y Silvio Torres-Saillant, entre muchos otros, sientan pautas para nuevas miradas. Se han incorporado múltiples categorías y preguntas desde donde pensar estos espacios culturales. Estos nuevos paradigmas críticos incorporan preguntas fundamentales sobre los efectos de la globalización, la trascendencia de múltiples identidades, más allá de las nacionales, la importancia del movimiento de cuerpos y la rearticulación de subjetividades y consideraciones múltiples al discutir las sexualidades; también hablan del impacto de los movimientos locales, translocales, transnacionales y transfronterizos.

Our Caribbean Kin: Race and Nation in the Neoliberal Antilles se inserta dentro de esta discusión estudiando el legado colonial del Caribe, las políticas de raza y género, el impacto social y cultural de las políticas neoliberales y las respuestas dominicanas y puertorriqueñas desde una perspectiva pan-caribeña. Si las narrativas globalizadas y globalizantes insisten en subrayar los beneficios mutuos a nivel social y económico de las naciones participantes en ese modelo, este libro ofrece una lectura descolonizadora que visibiliza las posibles fracturas de ese discurso homogeneizante. Our Caribbean Kin examina e ilustra – a través del estudio de escritos políticos, etnográficos, sociológicos y literarios junto a artículos periodísticos, plataformas cibernéticas, programas de televisión, chistes étnicos y movimientos sociales de los siglos XIX y XX – la importancia que ha tenido esta mirada interdisciplinaria, que incorpora múltiples registros discursivos y de representación en el intento de ofrecer un análisis innovador sobre el Caribe.

Con una mezcla de rigor académico y serio activismo social Our Caribbean Kin: Race and Nation in the Neoliberal Antilles establece claramente sus propósitos y su marco conceptual. El libro explora el componente afectivo de la solidaridad política en las Antillas, examinando cómo esos lazos de parentesco, afinidad y relaciones de interés mutuo movilizan políticamente a los antillanos, llevándolos a tomar decisiones que impactan a sus comunidades a nivel local, nacional, transnacional y transcolonial. El prefacio de Our Caribbean Kin abre con un hermoso recuento de una reunión que [End Page 207] sirve de punto de encuentro entre presente y pasado y en donde participan personas de diversas procedencias, unidas por una misma causa. Se trata de una reunión en donde se firma el "[c]ompromiso social y político por un nuevo modelo de gestión de las migraciones". Como explica Reyes-Santos, el Compromiso exige que el gobierno dominicano implemente la Ley de Migración No. 285-04, aprobada por la legislatura dominicana casi una década antes. Si bien es cierto que el compromiso puede ser leído desde una variedad de discursos: el legal, el de los derechos humanos, el de activismo social, el de justicia social, el que se ocupa de las relaciones raciales, el de los conflictos de frontera, el de la ciudadanía y políticas migratorias, entre otros, la descripción del evento en este libro está relacionado con el segundo tema central de este estudio: la solidaridad. El libro propone el concepto de solidaridad como categoría analítica capaz de explicar e iluminar aspectos centrales de las motivaciones humanas que explican las alianzas regionales estudiadas en este libro.

El primer capítulo examina cómo los antillanistas imaginaron y actuaron sobre sus ideas acerca de la región, basadas en un sentido de parentesco compartido. El capítulo se centra en Ramón Emeterio Betances y Gregorio Luperón. Muestra cómo el parentesco se manifestó en el desarrollo de ideas políticas para la descolonización de las Antillas como región, especialmente en el fomento de las redes de solidaridad intraantillana. Esta parte del estudio examina la creación de cofradías identificadas por negros y mulatos para sostenerse mutuamente en la lucha revolucionaria. También introduce al lector a las premisas raciales y de género del antillanismo decimonónico, lo que la autora llama "parentesco transcolonial". El capítulo también ofrece un análisis comparativo interesante de Betances y Luperón, dos pensadores antillanos muy importantes del siglo XIX.

El segundo capítulo se centra en dos novelas canónicas dominicanas y puertorriqueñas escritas en los años treinta y en cómo estas imaginan los matrimonios y las familias nacionales. El análisis se centra aquí en La llamarada, del puertorriqueño Enrique Laguerre y Over del dominicano Ramón Marrero Aristy. Las uniones matrimoniales representadas en estos textos comparten intereses políticos y económicos con una membresía limitada establecida por los límites de la nación, pero también comparten espacio con personas que se consideran fuera de ellas (como los inmigrantes haitianos y antillanos en la República Dominicana y los pobres y los negros en el caso de Puerto Rico). Las novelas consideradas en este capítulo hablan de ideas racistas y xenófobas contemporáneas sobre los migrantes haitianos en la República Dominicana y los migrantes dominicanos en Puerto Rico, y los límites de la familia nacional. Este capítulo también considera cómo las críticas al imperialismo estadounidense en el pasado hacen visibles en el presente las desigualdades que caracterizan las economías neoliberales. La lectura incorpora los enfoques críticos recientes a la comprensión de estas novelas por otros críticos y luego procede a incorporar la lectura propuesta de la autora, permitiéndole desarrollar algunas de las ideas centrales del libro.

El capítulo tres ofrece una interesante discusión centrada en las relaciones incómodas entre haitiano-dominicanas que involucran metáforas del parentesco transnacional y nacional para articular diferentes grados de intimidad entre haitianos, dominicanos y dominicanos de ascendencia haitiana. La fuente principal para este capítulo son periódicos, publicaciones en línea, investigación en ciencias sociales y organización política [End Page 208] como modo de analizar las narrativas de las relaciones haitiano-dominicanas en la República Dominicana. La autora analiza problemáticas como la de la invasión pacífica, la aculturación, el multiculturalismo neoliberal, la solidaridad haitiano-dominicana y la interculturalidad. Como bien señala Reyes-Santos, estas narraciones ilustran la variedad de nociones de pertenencia nacional y parentesco en los debates públicos sobre las relaciones haitiano-dominicanas en la República Dominicana. El nacionalismo intercultural aparece como una alternativa a las narrativas elitistas y anti-haitianas en la República Dominicana, y como un marco que ignora la reivindicación de cada país de historias nacionales y de herencias culturales particulares. Una de las mayores fortalezas de este capítulo es la manera en que la investigación de archivo, las fuentes alternativas y el activismo de la autora se combinan para producir un análisis profundo de las categorías trabajadas.

El cuarto y último capítulo analiza varios textos: la autobiografía Mona, Canal de la Muerte (1995) del dominicano Luis Freites, el cuento icónico "Retrato del dominicano que pasó por puertorriqueño y emigró a mejor vida en Nueva York" (1995) de la puertorriqueña Magaly García Ramis, el programa de televisión Entrando por la cocina (1986-2002), artículos de prensa sobre la migración dominicana y los chistes étnicos/raciales sobre los dominicanos en Puerto Rico. Cada uno de estos textos brinda una visión de los contornos expresados y no expresados del parentesco entre dominicanos y puertorriqueños. El cuento y la autobiografía proporcionan visiones alternas de la hermandad, el programa de televisión complica estas narraciones de hermandad, centrándose en una protagonista femenina. Los artículos periodísticos y los chistes étnicos exponen las premisas raciales, de clase y de género que circunscriben las narrativas de parentesco nacional y de colaboración transnacional neoliberal entre dominicanos y puertorriqueños.

Escrito desde una perspectiva original, este libro está relacionado y en diálogo con investigaciones recientes que estudian el Caribe. Contrario a otros textos recientes sobre el Caribe, Reyes-Santos decide deliberadamente concentrarse en la interacción de tres grupos centrales: dominicanos, puertorriqueños y haitianos, junto al movimiento y la fusión de cuerpos y productos culturales de estas tres comunidades. El libro amplía las variables de enfoques anteriores, a la vez que ofrece una visión de la especificidad de la experiencia histórica y cultural de formas particulares de alianzas sociales en estas dos islas vecinas. La idea de la dimensión de parentesco ofrece una manera sugestiva y convincente de entender los textos que se discuten.

Myrna García-Calderón
Syracuse University

Additional Information

ISSN
2165-6185
Print ISSN
0018-2206
Pages
207-209
Launched on MUSE
2018-05-11
Open Access
No
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