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Reviewed by:
  • Tango Lessons. Movement, Sound, Image, and Text in Contemporary Practice ed. by Marilyn Miller
  • Adriana J. Bergero
Miller, Marilyn, ed. Tango Lessons. Movement, Sound, Image, and Text in Contemporary Practice. Duke UP: Durham and London, 2014. 296 pp.

Los ocho contribuidores de Tango Lessons desplegan piezas de un collage interdisciplinario sobre este primordial significante de la cultura argentina. En “Lunfardo in Tango”, Oscar Conde sigue la trayectoria de la expansión hibridizante del tango desde la marginalia prostibularia, la gestión cultural de las clases populares, su inserción al sistema literario de intelectuales vanguardistas y populares. Dicho desplazamiento explicaría cómo la poesía del tango contuvo a hombres y mu-jeres de la demografía de las clases populares, “in the face of disgrace, company in moments of solitude” (35) para terminar siendo sustancial a las estructuras de sentimentalidad de la sociedad argentina. Conde rastrea sus matrices—y su recolectora capacidad de convocatoria—en el sistema literario de la poesía melancólica de Carriego, en el desgarrado diálogo con segunda persona apostrófica de la lírica de Contursi y en sus narrativas ya codificadas desde el primer tango cantado (1917). En el sistema cultural del tango, sostiene Conde, cuando el dolor irrumpe como sentimentalidad herida (“radiography of a loser” 38) modifica drásticamente el campo de la cultura popular, dejando sin órbita al frívolo cuplé y a la masculinidad arrogante de los compadritos de Villoldo. Concluye Conde que el zigzageante itinerario del tango fue posible gracias a aglutinar a múltiples agentes culturales a lo largo de los siglos XIX, del XX y XXI: autores de tango, sainete, poesía popular y culta, periodismo costumbrista, textos eróticos, rock, tecnotango: Quesada, Carriego, Borges, Cadícamo, Discépolo, Romero, Manzi, Ferrer, Mastronardi, Sábato, Cortázar, Marechal, Novarro, Gotan y Bajo Fondo desdibujan fronteras culturales haciendo del tango un espacio de representaciones transcomunitarias.

En línea semejante, “Borges, Tango and Milonga” de Alejandro Susti retrata la ambivalente valoración borgeana del tango a partir de la permeabilización entre la cultura literaria alta y la popular/masiva del tango. Para Susti, la fascinación borgeana por estas y otras zonas liminales, metáforas de diluimiento de la centralidad del canon, debe leerse en el marco de las discursividades de la modernidad periférica (Sarlo): el canon “becomes ‘marginalized’ in the texts that emerge out of [….] contact” (63). Respecto cómo insertar la estética de la milonga en el canon literario, Susti destaca que como lector/comentarista de tango y creador de once milongas, Borges avalará la tradición de milongas y payadas de los barrios populares y los tangos de la Vieja Guardia con los que el arrabal porteño anotaba el coraje del oscuro compadrito. Borges escribe lírica de milongas, no de tangos, (74), explica Susti. Planea con ello separarse del sistema literario/popular de la “lacrimosa estética” de Carriego aunque de allí en más todo alterna cercanías y distancias. Susti sigue a Gobelo para explicar el trasiego de la escritura borgeana en la de Manzi y Castillo, notando el desinterés borgeano por un aspecto fundacional del tango: la inmigración proletaria. Buscará en cambio la pureza discriminante de pasados arquetípicos: integrará la discursividad de la milonga con un “yo” poético inexistente en la voz anónima del sistema del payador aunque por otro lado, Conde identifica en la escritura borgeana aspectos que deplora del tango “Sur” de Manzi (75). De esas fluctuaciones transicionales cultas/populares, Susti concluye: Borges “both gives and takes in this dialogue [End Page 216] between texts”: “the resulting heterogeneity…is proof of Borges’ efforts to enrich and develop the ‘long civic poem’” (77).

A su vez, el ensayo de Marilyn Miller, “Picturing Tango,” aborda un aspecto apenas abordado: la trayectoria del arte asociado al tango, un verdadero registro visual de su permanencia en la cultura argentina desde su primera inclusión en el realismo socialista de Adolfo Belllocq cuya carátula de Historia de Arrabal (1922) ya codifica en la escena tanguera arquetipos de larga vida. Miller prosigue analizando otros contribuidores fundamentales como Pedro Figari, asociado a la...

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Additional Information

ISSN
2164-9308
Print ISSN
0034-818X
Pages
pp. 216-219
Launched on MUSE
2017-03-31
Open Access
No
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