In lieu of an abstract, here is a brief excerpt of the content:

  • El cine de atracciones del siglo XXIThe Impossible (2012) Como Paradigma
  • Antonia del Rey-Reguillo

En su discurso de agradecimiento por la recepción del Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2013, leído en la ciudad de Oviedo, el director austriaco Michael Haneke se refirió al enorme poder del cine sobre el espectador definiéndolo como “un medio de avasallamiento” que “ha heredado las estrategias efectistas de todas las formas artísticas que existían antes que él y las usa eficazmente”.1 Para el diccionario, avasallar equivale a sujetar, rendir o someter a obediencia2 y según ello el cine, por la potencia intrínseca de las imágenes animadas, sería un formidable instrumento de sumisión del espectador por parte del director y su equipo, tejedores del relato audiovisual en cada caso concreto. En ese gran poder de conmoción cifraba Haneke el gran peligro del cine añadiendo que, si no está bien controlado, impide la comunicación y el diálogo entre el espectador y la pantalla.

En eso radica la fuerza del cine y su peligro. Ninguna forma artística es capaz de convertir tan fácil y directamente al receptor en la víctima manipulada de su creador como el cine. Este poder requiere responsabilidad. ¿Quién asume esta responsabilidad? ¿Surge la fundada desconfianza de aceptar el cine como forma artística de esta responsabilidad tan frecuentemente no asumida? ¿La manipulación no es lo contrario de la comunicación? ¿Y no es la comunicabilidad y el respeto ante el tú del receptor una condición básica para poder hablar de arte en general?3

La capacidad de conmocionar a los espectadores se puso de manifiesto ya desde los orígenes del cine, cuando las imágenes animadas trataban de impactar, apelando esencialmente a las emociones del público. De ahí que el historiador Tom Gunning, utilizando la terminología teatral eisenteiniana, denominara esa primitiva producción fílmica “cine de atracciones” con el objeto de definir el tipo de relación que el cine primitivo mantenía con un espectador que veía en él, sobre todo, un medio proveedor de sensaciones escópicas y estímulos de su curiosidad visual y, por lo mismo, un espectáculo fascinante.4 Desde aquellas primeras películas hasta nuestros días el séptimo arte no solo no ha renunciado a esa vocación de espectacularidad, sino que ha seguido manteniéndola como una de sus habituales estrategias de producción, pese a que la capacidad de sorprender al espectador le resulte cada vez más difícil en el mundo actual, que, [End Page 207] como señalaron en su momento Gilles Lipovetsky y Jean Serroy está saturado de productos audiovisuales y convertido él mismo en la pantalla global donde están instaladas nuestras vidas.5 Sin embargo, como en otros momentos de su historia, la solución de esa dificultad la ha propiciado el estrecho maridaje habido entre la industria fílmica y el desarrollo tecnológico, cuyos resultados siguen generando emociones espectatoriales intensas y, aparentemente, capaces de sobrepasar todas las expectativas en cada nueva superproducción.

Como resultado de tal situación los hábitos del cine contemporáneo son cada vez más proclives a la puesta en pie de costosas películas que basan gran parte de su interés en la destreza con la que se sirven de los sofisticados efectos especiales que propician las nuevas tecnologías. Tanto es así que la hipertrofia de dichos efectos habida en buena parte de las superproducciones de las últimas décadas y su masiva aceptación por el gran público se podrían interpretar como síntoma no solo de los cambios habidos en los gustos espectatoriales, sino del interés de la propia industria, que–tal vez falta de ideas–parece apostar por unos productos donde el peso o el atractivo de la trama importa menos que la capacidad de las imágenes para asombrar. Así las cosas, sobre el tapete emergen lo que parecen dos cuestiones insoslayables: ¿suponen los hábitos del cine más reciente y la propia demanda del...

pdf

Additional Information

ISSN
1940-9079
Print ISSN
1048-6380
Pages
pp. 207-218
Launched on MUSE
2016-01-14
Open Access
No
Back To Top

This website uses cookies to ensure you get the best experience on our website. Without cookies your experience may not be seamless.