In lieu of an abstract, here is a brief excerpt of the content:

Reviewed by:
  • Garcilaso de la Vega and the Material Culture of Renaissance Europe by Mary E. Barnard
  • Adrián J. Sáez
Barnard, Mary E., Garcilaso de la Vega and the Material Culture of Renaissance Europe, Toronto, University of Toronto Press, 2014. ISBN: 978–1-4426–4755-8.

Hay poetas eternos sobre los que no se acaba nunca de descubrir claves y vetas novedosas: Garcilaso es–con Shakespeare y algunos otros–uno de esos casos que, en un corpus muy reducido, esconden una riqueza sorprendente por la que marca un antes y un después en la historia de las letras.

El libro de Mary E. Barnard busca justamente releer desde una óptica distinta algunos poemas de Garcilaso, que más precisamente se contemplan desde la cultura material, asunto por el que ya se había preocupado anteriormente (Objetcs of Culture in the Literature of Imperial Spain. Toronto: University of Toronto Press, 2013, junto a Frederick A. de Armas) y en el que, según parece, sigue embarcada en un nuevo proyecto (Possessing the Object: Materiality in the Lyric of Habsburg Spain, en preparación).

En la introducción se trazan las pistas que fundamentan este trabajo, que en esencia abarcan la familiaridad de Garcilaso con la cultura cortesana y sus viajes italianos: en efecto, la cercanía del poeta con el universo de Carlos V y el duque de Alba lo preparan para que, a su llegada a Bolonia, Roma y Nápoles, sea “an informed observer fully prepared to absorb the material culture of contemporary Italy and ancient Rome” (4). Con este bagaje, Barnard se propone examinar el uso y la función de los objetos en los poemas napolitanos de Garcilaso, que de entrada ya define como “a kind of a sixteenth-century poetic imaginary, one that absorbs and repurposes the material culture of its time within a textual inheritance so essential to Reinassance humanists” (13). De hecho, uno de los esfuerzos principales de Barnard va a ser encontrar modelos en el contexto coetáneo con los que relacionar la colección de objetos garcilasianos, que de entrada pueden ponerse en diálogo con el modelo del studiolum, espacio de conocimiento que el poeta pudo conocer en el palacio de los duques de Este.

Para comenzar, en el primer capítulo se conecta la poesía con el arte de la tapicería. Así, se examina el largo pasaje tapicero de las ninfas de la “Égloga III” como versiones líricas de los tapices figurativos que en la época se empleaban como claves de networking con los poderosos. Luego de repasar brevemente la cultura textil del momento, Barnard [End Page 178] pasa al estudio de los cuatro tejidos poéticos hermanados por estilo, iconografía y tema como un regalo compuesto e interesado que estaba destinado a la virreina de Nápoles, María Osorio Pimentel. Asimismo, Barnard explica que el pasaje se construye en relación directa con la escritura (a partir de la clave etimológica de textus), de modo que se trata de un ejemplo de “ekphrases in the making,” que desarrolla el acto de escritura, de creación in fieri que, entre otras cosas, se puede asimilar al paragone artístico representado en Las hilanderas de Velázquez.

La relectura de la poesía de Garcilaso de la mano de la tapicería sigue en un segundo paso en el que Barnard carea dos versiones artísticas sobre la campaña de Túnez (1535) de Carlos V: los dibujos de Jan Cornelisz Vermeyen que sirvieron de modelo para doce tapices trenzados por el taller de Wilem de Pannemaker y dos poemas de Garcilaso (el soneto “A Boscán desde La Goleta” y una oda latina a Ginés de Sepúlveda). Más allá de una serie de diferencias, en todos los casos se conmemora una victoria imperial que hace juego con otras manifestaciones de un proyecto celebrativo orquestado por María de Hungría, al tiempo que se convierten en repositorios de memoria, de evocaciones históricas (la destrucción de Cartago) y legendarias (Dido y Eneas), con los que igualmente se trata de presentar los excesos de la guerra...

pdf