In lieu of an abstract, here is a brief excerpt of the content:

Reviewed by:
  • Properties of Modernity: Romantic Spain, Modern Europe, and the Legacies of Empire
  • Germán Gullón
Iarocci, Michael. Properties of Modernity: Romantic Spain, Modern Europe, and the Legacies of Empire. Nashville: Vanderbilt UP, 2006. 278 pp.

Para llegar al cogollo de este libro, lleno de aptos comentarios, uno debe efectuar primero una travesía en el desierto, perforando un estilo denso que mortificó a este lector. Cada nombre aparece adjetivado una o dos veces, los verbos funcionan más como apoyos sintácticos que como generadores de significado, y así. Un buen editor habría ayudado enormemente. Luego, y sobre todo en el capítulo inicial del volumen, la jerga teó rica enturbia el discurso. Baste un botón de muestra: "I will also attempt to demonstrate that Spanish romanticism can and should be read as a heuristic on the ideological terms within which entities as formidable as 'Western modernity,' 'European romanticism,' and 'Modern European literature' have been constituted" (4).

Sin embargo, el libro merece el esfuerzo, porque plantea con rigor un tema importante para el hispanismo contemporáneo: la posición marginal asignada a la literatura españ ola moderna, concretamente al romanticismo ibérico, dentro del marco cultural europeo. Dedica el primer capítulo, "Narratives of Modernity to Romanticism", a explorar el asunto en términos generales, es decir, a revisar fuentes del antiespañ olismo en Europa, las que nos han representado por varios siglos como un país bárbaro y retrasado. La respuesta del profesor Iarocci resulta un valiente ejercicio intelectual en el que no mide las fuerzas alineadas por la tradición en uno y otro campo, por una parte el de los modernos, las culturas del norte del continente europeo, y por la otra el de los antimodernos, los escritores de la Península, sino que busca la peculiaridad de los nuestros. Para ello lee de nuevo una serie de textos canó nicos de la literatura españ ola de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, asistido por sus correspondientes bibliografías. El resultado me parece una primera toma de contacto con el tema sumamente fructífera, pues en efecto consigue establecer un diálogo necesario entre la modernidad y el romanticismo español.

Repasa con destreza las diversas modernidades, comenzando por la primera, la renacentista, en la que España sí participó, representando incluso el papel de protagonista junto con Italia. Fue con la Reforma cuando empezamos a separarnos del camino común hacia la segunda modernidad europea y, sobre todo, porque no abrazamos las ideas de la Ilustració n, con lo que esto entrañ aba, como la adopción del pensamiento racionalista. De ahí que nuestras letras no figuren dentro del canon europeo de la literatura moderna. Afortunadamente, y gracias en gran medida a los estudios histó ricos, la injusticia de situar a Españ a en la periferia de la modernidad quedó ya subsanada, y Iarocci dedicará los siguientes capítulos a justificar las peculiaridades que encontramos en los textos románticos españ oles y a remachar la injusticia de semejante exclusión.

El autor trabaja, sin embargo, dentro de un marco histó rico, como la mayoría [End Page 221] de los estudiosos de la literatura del siglo XIX romántica y costumbrista, lo que frena el alcance de sus planteamientos. Enmarca su trabajo en un cuadro historio-gráfico, cuyos presupuestos encierran a la cultura españ ola en una prisió n, la exilian al margen de Europa, cuando en realidad son los carceleros, los forjadores del pensamiento historiográfico tradicional europeo, quienes tienen el problema, aquellos que han pensado que la modernidad ilustrada fue propiedad de unos pocos países. Esa visión común hace tiempo perdió toda validez, pues la realidad de los estudios culturales, producidos por gente como Edward Said, puso en evidencia la falsedad de sus presupuestos como el prejuicio propio de los países ricos, que siempre se han creído en la necesidad de medir al resto según sus creencias.

Las bases historiográficas revelan enseguida el barro de sus cimientos, especialmente las románticas, porque orillan los hechos y organizan su discurso sobre la base de opiniones o prejuicios. Pienso...

pdf

Additional Information

ISSN
1553-0639
Print ISSN
0018-2176
Pages
pp. 221-224
Launched on MUSE
2008-06-19
Open Access
No
Back To Top

This website uses cookies to ensure you get the best experience on our website. Without cookies your experience may not be seamless.