El celuloide mecanografiado: la poesía cinemática de E. A. Westphalen by Chrystian Zegarra (review)
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Zegarra, Chrystian. El celuloide mecanografiado: la poesía cinemática de E. A. Westphalen. Madrid: Editorial Verbum, 2013. 226 pp.

Hay poetas cuya poesía parece ofrecer grandes dificultades; lejos de todas las convenciones, de todo intento de comunicación inmediata, sin antecedentes aparentes, con un lenguaje casi nacido de sí mismo, engendrado a partir de una economía propia que sólo pertenece a sus poemas, su obra es una cifra de lo desconocido, una singularidad dentro del ya singular ámbito de la poesía. Poesía que crea a sus lectores en vez de apelar a los que ya existen, la visión que su autor construye libro a libro es en apariencia incomunicable. La poesía de Emilio Adolfo Westphalen (Lima, Perú, 1911-2001, en adelante EAW) es una de esas obras. Nacida a partir de las experiencias latinoamericanas del futurismo y del surrealismo enraizadas entre nosotros gracias a autores como César Moro y Rosamel del Valle, la obra de este poeta peruano puede en principio parecer un acertijo impenetrable. Muchas veces, la crítica sobre este tipo de obras describe su incomunicabilidad tratando de imitar su lenguaje cifrado, lo que hace del comentario crítico un ejercicio de mimetismo o ventriloquia muy poco recomendable, y, en definitiva, inútil. Por supuesto que no existe tal enigma indescifrable, ya que toda obra poética, por muy extraña que parezca a primera vista, viene de otras, posee múltiples pre-textos y, como tal, es un lenguaje susceptible de ser rastreado, y, sobre todo, leído con imaginación. Hacen falta los críticos que sean capaces de desentrañar esos nudos ciegos, que se atrevan [End Page 742] a plantear hipótesis y lecturas novedosas; críticos que sepan adentrarse con una saludable mezcla de distancia y adhesión fervorosa en los meandros de una obra que parece ofrecer sólo desafíos a la comprensión que malamente llamamos "racional".

Chrystian Zegarra es uno de esos críticos, sin duda. Su libro El celuloide mecanografiado: la poesía cinemática de E. A. Wesphalen, es un excelente ejemplo de lo que acabo de decir. En vez de adoptar el lenguaje wesphaliano con tal de explicar (si aquello es realmente posible, hay que agregar) su poesía desde sus mecanismos retóricos, Zegarra apunta a describir un asunto particular de la obra del poeta peruano: la influencia que ésta tuvo del cine, y cómo ese arte—objeto privilegiado de la modernidad y la vanguardia—dictó polémicamente al menos parte de la composición de sus primeros libros. De la comprensión de ese tema o de ese aspecto de la obra de EAW dependen, creo yo, todas las posibles lecturas que de este poeta se hagan en el futuro. Digo esto porque lo que Zegarra describe echa luz sobre algo crucial en la obra wesphaliana: la sintaxis que, especialmente en los dos primeros libros del poeta y un tercero de la misma época que permaneció inédito hasta 1989, trabaja por acumulación acelerada que en algún momento se detiene, dando así una idea del tiempo (tan importante para él) maleable, cual sustancia o amalgama que el poeta quiere moldear.

De los cuatro capítulos del libro, el primero y el último son una reflexión sobre la relación de EAW con el celuloide, ese "séptimo arte" que tuvo gran impacto en él, aunque sin dejar de mencionar las distancias que el poeta estableció; el último capítulo es un recorrido por los libros del poeta que a ojos de Zegarra representan mejor su "poesía cinemática", como él dice: Las ínsulas extrañas (1933), Abolición de la muerte (1935) y Cuál es la risa (escrito entre 1934-35) aunque incluye también unas páginas sobre "los últimos poemas" de EAW. Entre esos dos capítulos, hay uno que explora la relación entre la cinematografía y la vanguardia histórica y otro que habla sobre el cine y la literatura en la vanguardia peruana, que cubre los años 1897-1930. El perfecto equilibrio que Zegarra alcanza al hablar de...


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