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Onetti Por…

From: Nuevo Texto Crítico
Volume 23, Numbers 45-46, 2010
p. 7 | 10.1353/ntc.2010.0028

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Onetti Por…

Esta sección incluye textos de naturalezas coincidentes:Las respuestas a dos preguntas:¿Qué significó la narrativa de Onetti para usted,como escritor o escritora?¿Considera que la narrativa de Onetti sigue viva?O un testimonio personal sobre Onetti y su obra.

José Emilio Pacheco

Sólo puedo responder mediante lugares comunes, nunca tan verdaderos como ahora. Descubrir a Onetti es un capítulo fundamental de mi vida como lector.

Todo ocurrió en un mundo que ya no existe. Llegaban, por ejemplo, cuatro ejemplares de Los adioses. Tres permanecieron varios años en los estantes de la Librería Zaplana hasta que los encontró el adolescente que fui. Después, la lucha por conseguir sus otros libros. En un lugar del centro estaba La vida breve. En una librería de Donceles, Para esta noche. Y aquel concurso literario de "Life en español". ¡Cómo pudo obtener la última mención honorífica "Jacob y el otro" que es una obra maestra"! Luego vino Ángel Rama y me regaló El astillero.

De vuelta Rama a Montevideo Onetti se sorprendió mucho y me envió la primera edición de El Pozo dedicada "A mi único lector mexicano". Desde luego no lo era: compartía la admiración por Onetti con José de la Colina, Carlos Monsiváis y Sergio Pitol. Debe de haber habido algunos más pero no tuve contacto con ellos.

En casi medio siglo no he dejado de leerlo y cada vez me parece un escritor más grande. El mundo, por desgracia, es día tras día más semejante al que aparece en sus ficciones. Lo único que vemos todos los días es, en efecto, "La cara de la desgracia".

José Emilio Pacheco, Cd. México, México.

Premio Cervantes 2009.

Su libro más reciente:

La edad de las tinieblas: cincuenta poemas en prosa, 2009. [End Page 7]

Enrique Vila-Matas

Me impresionó lo primero que leí de él, Los adioses. Devoré ese libro en una sola tarde y a continuación, en los días que siguieron, lo volví a leer de arriba a abajo, ésta vez más lentamente, sin duda para poder estudiar con mayor detenimiento cómo lo había hecho ese hombre para construir con tanta ambigüedad y talento aquel libro. Se puede decir pues que fui un lento espía de su talento a lo largo de muchos días. Después, un constante espía a lo largo de los años. Recuerdo que en su breve texto sobre Roberto Arlt no vi más que admiración por quien posiblemente fue uno de sus pocos maestros, no sabría decir si en la vida o en las letras. Es uno de los grandes escritores en lengua española del siglo pasado. Sigue muy vivo. Y es lógico.

Enrique Vila-Matas, Barcelona, España. Premio Rómulo Gallegos.

Su novela más reciente: Dublinesque, 2010.

Sergio Pitol

El hallazgo de la escritura de Onetti significó un suceso relevante para mi formación literaria. En aquellos años en que su figura comenzó a destacarse, los jóvenes de mi generación —Pacheco y Monsiváis— recibimos de él señas creativas no solamente novedosas sino destacadamente originales. Juan Carlos Onetti, ya desde entonces, se situó decididamente en el lugar imprescindible que hoy ocupa en el panorama de la literatura hispanoamericana.

Sergio Pitol, Puebla, México. Premio Cervantes 2005.

Libro reciente: Ícaro, 2007.

Félix Grande
Piedad a fuego lento

Alguna vez he sospechado que la genialidad es combustible y que lo que la enciende es el dolor. Tengo en mis manos el tercer volumen de Obras Completas de Juan Carlos Onetti, en la excelente edición de Hortensia Campanella y publicado en Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores, y me pregunto en qué dolor de fuego lento se fueron incendiando las palabras de este escritor que vivió durante muchos años recostado en su cama, desdeñando el esfuerzo de caminar de un lado a...