Abstract

Resumen

Este artículo estudia la polémica mantenida entre los intelectuales y el gobierno cubano con motivo de la prohibición de la película Alicia en el pueblo de Maravillas (1991), una parodia del cuento infantil ‘‘Alicia en el pueblo de las Maravillas’’ convertida en sátira de la realidad cubana de los años noventa. La película, dirigida por Daniel Díaz Torres en 1991, fue producida por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematografía (ICAIC), y aunque los círculos intelectuales la encontraron en su mayoría acertada y de gran interés crítico, los dirigentes del Partido la estimaron inapropiada para su proyección. No obstante la película se exhibió durante tres días, después de que las autoridades determinaran terminar con la autonomía de la entidad cinematográfica que la produjo, el ICAIC, al ordenar su fusión con otras entidades audiovisuales de menor reputación artística. Aunque la razón que se dio para el cierre del ICAIC fue de índole económica, lo cierto es que los intelectuales cubanos interpretaron esta medida como una reacción directa a la realización de la controvertida película.

A través de varios testimonios de los directores implicados en esta polémica, este artículo trata de adentrarse en el intenso debate ideológico que, con motivo de la película, mantuvo el gobierno cubano con los intelectuales en lucha por consolidar una cultura crítica en Cuba.

This article studies the development of the dispute between the Cuban government and the intellectual community instigated by the film Alicia en el pueblo de Maravillas (1991), a parody of the childrens’ story Alice in Wonderland, and a bitter satire of Cuban life under socialism. The film, directed by Daniel Díaz Torres, was produced by the Cuban Institute of Cinematographic Art and Industry or ICAIC (Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica). The film caused a great stir and was privately debated among intellectual circles, the majority of whom found it to be apt and useful—never counterrevolutionary. The official reaction, by contrast, was fierce. The film was exhibited in public for an incredibly brief three days after the decision to fuse the ICAIC with other, smaller organizations of lesser artistic repute, finishing with its autonomy as an independent institution. Although the reasons given for the closure had to do with the economic crisis, the Cuban intellectual community suspected that the true causes were to be found in the hostility which had emerged between the authorities and representatives of the ICAIC in the wake of the screening of Alicia en el pueblo de Maravillas.

Through several testimonies of the involved ones in this polemic, this study immerses in the intense ideological debate between the Cuban government and the intellectual community in its anxious search for a consolidation of the critical cultures at play on the island.

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Additional Information

ISSN
1548-2464
Print ISSN
0361-4441
Pages
pp. 82-99
Launched on MUSE
2008-01-03
Open Access
No
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